viernes, 23 de mayo de 2008

¿NUESTRO PREÁMBULO?


“Nos los Vecinos de la república de Villa Lugano y Villa Riachuelo, unidos todos en torno a esta irrepetible ocasión, nos congregamos con orgullo y alegría desde cada punto de nuestra extensa geografía sin colores religiosos, políticos, raciales, económicos, ni de especie otra alguna; para honrar nuestro lugar en el mundo en su Primer Centenario de Vida.”

Si debiésemos redactar nuestro Preámbulo, palabras más o menos, ¿quién podría desconocer o alterar este manifiesto de fe y espíritu? Hoy, los vecinos nos hermanamos para principiar de una vez la historia grande; la propia y la común. Voces, brazos, almas y los sentimientos mas nobles dicen “aquí estamos, estos somos”.

Como vecinos anhelábamos desde el imperio de nuestro destino de esfuerzos y luchas, un hito como punto de partida y como médula que nos lance a una nueva era de paz, trabajo y entendimiento.

Por ello, hoy declamamos con orgullo que atravesaremos la senda que nos de la categoría merecida; por habitantes, geografía y realidades en nuestra Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

No seremos ya un manojo de voluntades y carencias dispersas: este 18 de Octubre será nuestra “2da Fundación” en pos de alcanzar el reconocimiento y el bienestar absoluto como un ente indivisible y no como autonomías disgregadas en un mismo territorio y será entonces este Centenario; el renacer de un barrio forjado en el trabajo y la lucha de sus trabajadores, dejando atrás el olvido, la postergación y el desentendimiento de los mismos de siempre .

Desde las casas bajas, las torres y las villas decimos con voz clara y sonora: “Aquí estamos. Esto somos. Aquí nos quedamos y aquí crecerán nuestros hijos y sus hijos”

Que este Centenario renazca una barriada mucho más justa y mejor para todos los vecinos.

Víctor José Del Vento Grela

EL SUR TAMBIÉN INSISTE


Escasas las chances de ser fortuitos testigos de hitos históricos. Pero ahí, donde y cuando las cosas pasan. Ahí. De cuerpo presente.

Cuando un cometa Halley o los goles de Diego al “Loco” Gatti o Serrat con Pichuco en el Viejo Almacén.
Y a cuento de Serrat, el catalán asevera, que con los años los argentinos presentes esa noche no entrarían ni a palanca en el estadio de River. Nano dixit; trece almas contando los mozos.

Pero en estos días si uno ronda el sur de nuestra ciudad puede presenciar un hecho histórico, ya que este 18 de octubre próximo, se cumplen 100 años de la ¿fundación? de Villa Lugano y Villa Riachuelo.
Los vecinos se agrupan voluntaros para festejarlo en forma, encolumnados bajo el extenso título de “Comisión de Vecinos por el Centenario de Villa Lugano y Villa Riachuelo”. Clubes, escuelas, comerciantes, villas, empresarios, jubilados, colectividades, religiones, barrios dentro del barrio y cuanta alma bendita se incorpora a diario a esta unión de voluntades.

Lógico; hasta aquí cabría preguntarse por que mandarlo a la góndola del supermercado de hechos históricos. Y si; ¿o al cabo una pieza fundamental de nuestro vademécum tanguístico no afirma “que cien años no es nada”?

Y es que al principio todos parecían sentir lo mismo: otro año más pero en números redondos.
Pero a la luz de las asambleas vecinales y de cada logro diario, se justiprecia el “errar es humano”.

Del cabildeo inicial a la fecha, se puede afirmar que estamos viviendo un hecho histórico. Inédito. Y el certificado lo emite el juntar generaciones, ideologías, bolsillos e intereses absolutamente incompatibles en pos de una causa que no tendrá como “llegada” el 18 de octubre y si será “partida” para bregar y consolidar por un sur con calidad de vida y que baje los records mas indeseables.


Se dejan las banderas en casa y el abanico de antagonismos se deshilacha cuando los vecinos se sientan en Cabildo abierto y la voluntad arrecia por el bendito consenso y no es cosa fácil ni imposible: a la fecha consta que los acuerdos se dan y la cosa marcha.

¿Que se discute? Claro; como en cualquier casa. Pero, con la única vía del acuerdo de la mayoría. Por eso; si pasan por Lugano y ven gente uniéndose: ¡paren!, están ante un hecho histórico.


NITO LUGA